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martes, 4 de marzo de 2014

Al rescate



La Doctora Nathalie Marulanda

Cuando Marta Yuste, directora del Grupo Akro, me sugirió que pidiera hora para conocer a Nathalie Marulanda, Doctora Integrativa de Akro, no pensé que su consulta me fuera a ser tan útil y tan necesaria.
Las circunstancias de la vida cambian en un abrir y cerrar de ojos y cuando menos te lo esperas, una persona del perfil de Nathalie puede aportar mucha luz a un camino que se ha tornado oscuro y farragoso.
El perfil de la Doctora Marulanda no me era ajeno, pues ya varias personas me habían hablado de su capacidad para combinar la medicina tradicional con numerosas alternativas. Su experiencia en consultoría en salud a través de técnicas de medicina complementaria como sintergética, geometría sagrada, medicina manual etérica, reiki, acupuntura, moxibustión, masaje metamórfico o Quantum Scio, la convierten en una terapeuta completa.
Lo primero que me llamó la atención al comenzar la consulta fueron sus ojos azul turquesa y una dulzura muy típica de su Colombia natal. Su aspecto agradable y su voz calmada inspiran confianza y ternura.
Apenas necesitó cogerme la mano y tomarme el pulso en varios puntos del cuerpo para darse cuenta de que algo no iba bien del todo y que se enfrentaba a una paciente en un estado de shock emocional considerable.
Caldo depurativo para el hígado.
Lo primero que hace Nathalie al conocer a un nuevo paciente es un cuestionario exhaustivo que le da muchos datos sobre estilo de vida, alimentación, antecedentes familiares, enfermedades previas, etc.
Tras sacar un primer perfil sobre el funcionamiento de mi cuerpo, y recabar algunos datos sobre mi estado anímico y vital, se dispuso a conectarme al Quantum Scio para obtener detalles más concretos de mi momento actual.
Esta vez el Quantum nos ofreció datos diferentes al primero que me hizo Marta ya hace algunos meses. Nathalie se centró en factores emocionales que están alterando el funcionamiento de mi cuerpo y puso especial atención en informarme de que mi hígado está un poco más estresado de lo normal. Aunque no es algo que sepamos, el hígado no sólo filtra de nuestra sangre todas aquellas sustancias nocivas para nuestro organismo, sino que también procesa emociones y sentimientos negativos como la cólera, la tristeza, la ira, la rabia o el dolor…
Para no sobrecargarlo es importante expresar, sacar y verbalizar todas esas emociones, sentirlas y dejarlas ir, para que no se acumulen y se hagan fuertes en nuestras vísceras.
Antes de tratarme con homeopatía, Nathalie me propuso un remedio natural a base de caldo depurativo de verduras de hoja y limón crudo que me dejará reluciente por dentro, y por fuera…
Para ayudar a asimilar ese momento de dolor, de rabia y decepción, la doctora me recomendó dos cosas… la primera, escribir… algo que, es evidente, me encanta y haré con gusto. Poner sobre el papel todo lo que se nos pasa por la cabeza y el corazón ayuda a masticarlo, a digerirlo…
Y por si las cartas fueran poca tarea, añadió una manualidad que jamás habría pensado me podría ayudar a encontrarme mejor… colorear mandalas.
Mandalas para colorear
Los mandalas son unos dibujos preciosos, diagramas o representaciones simbólicas, bastante complejas, utilizadas tanto en el budismo como en el hinduismo. En internet es fácil encontrar cientos de ellos, a cual más bonito. Atendiendo a las órdenes de la doctora, imprimí una docena y los estoy pintando… era escéptica en este punto de mi tratamiento pero he de decir que no sólo relaja, sino que ayuda a centrar la mente, a evadirte y a expresar sentimientos y pensamientos a través de los colores y la creatividad.
Creo que es algo que, a partir de ahora, incorporaré a mis hobbies…
Con el hígado diagnosticado y recetado, otros perfiles del Quantum nos hablaron de alergias emocionales relacionadas con el pasado… y ahí viví uno de los momentos más interesantes de la consulta.
Una frecuencia de miedo y de pérdida materna y paterna durante mi gestación nos dio la clave de mi forma de afrontar los cambios y los retos en mi vida. En mi casa somos dos hermanos, yo siempre me he considerado la mayor, pero antes que yo nació una niña prematura que murió a las pocas horas de nacer… el miedo lógico a la pérdida con el que mi madre vivió mi embarazo, parece haberse quedado grabado en mis células y eso me hace conectar con esa emoción intensa cada vez que me enfrento a algo nuevo o que pierdo algo en mi vida.
Flores de Bach Rescue.
Este pequeño descubrimiento me ayudó a explicarme mi propia actitud ante la vida, en momentos en los que no he sabido por qué me comportaba de determinada manera.
A partir de ahora tendré más presente este acontecimiento y sus posibles secuelas, aunque vamos a trabajarlo en un par de semanas a través del masaje metamórfico.
Por último, pero no menos importante, consciente de un estado de tristeza y ansiedad considerable, Nathalie me recomendó tomar unos días unas flores de Bach conocidas como Rescue.
El nombre no puede ser más apropiado porque lo que he sentido desde que las tomo hace tres días es un rescate en toda regla…
No sé si ha sido el Quantum, la consulta, Nathalie, las flores, los mandalas o las cartas, pero por momentos me parece sentir que pronto voy a volver a ver la luz... y como dice una canción de Antonio Orozco que me gusta mucho... "EL SOL VUELVE A SALIR SIN PREGUNTAR".

martes, 31 de diciembre de 2013

¡Yo soy!


El pasado 28 de octubre escribía una entrada en este blog que entonces titulé “Yo soy… ¿Quién soy?”. En ella hablaba de mi primer encuentro con Carmen, una terapeuta que trabaja en el Grupo Akro que, en dos horas, consiguió que fuera capaz de descubrir a una nueva Anabel.
Aquella imagen de mí que Carmen me mostró, y que me pareció una total desconocida, hoy tengo la certeza de que siempre estuvo ahí dentro, escondida, esperando que le diera la oportunidad de salir a la luz. Si para entender esa miniatura de mí con la que me había conformado, Carmen me ponía el ejemplo de las muñecas matrioskas, hoy me quedo con esa misma metáfora, pero eligiéndolas a todas del mismo tamaño. Hoy sé quién soy, y sobre todo, tengo el poder de elegir quién quiero ser en cada momento, qué personaje saco a jugar al tablero, dominando yo el juego, no los personajes a mí.
Contenta con los resultados de ese primer encuentro, un par de meses después me dispuse a ver de nuevo a Carmen, para comprobar con ella que, los cambios que yo misma había ido testeando, eran reales. Y sí, lo eran.
Me siento más segura, me hago menos la víctima y he tomado consciencia de que, lo que tengo, y lo que soy, lo elijo yo.
Aunque puede parecer una tontería, la mayoría de las veces es mucho más fácil culpar al destino, a la mala suerte o a cualquiera que se cruza en tu camino de tus males, que hacer una reflexión seria y hacerse responsable de las decisiones que tomamos y del rumbo que marcamos a nuestra existencia.
En ese terreno evoluciono, lo siento así y cada día compruebo que elijo, unas veces mejor, otras peor, eso sí, siempre con conciencia. Eso me ayuda a conocerme, a detectar debilidades y fortalezas, patrones de conducta, bloqueos no superados del pasado… y así, liberando carga, puedo ir avanzando en mi camino, aunque sea muy despacio.
Mi asignatura pendiente es reconectarme con mi cuerpo, escucharlo, respetarlo, dejarlo sentir, cuidarlo y que las emociones fluyan a través de él sin congelarlas, sin esconderlas, como hacemos un porcentaje demasiado elevado de seres humanos.
Aprendo a gestionar mi humor, mi ira, la rabia, la tristeza, si aparecen esas emociones, por feas que me parezcan, las dejo salir, por algo están ahí, no pasa nada, de vez en cuando viene bien darles su minuto de gloria.
En la primera sesión Carmen descubrió a la Anabel ángel, pero sí, lo admito, también tiene su antagonista y existe la Anabel demonio. ¡No pasa nada! En el equilibrio de opuestos está el éxito.
Termino un año intenso, lleno de experiencias positivas y negativas que han marcado un antes y un después en mi vida. He aprendido, o así lo deseo, y aunque a veces sienta que soy lenta memorizando las lecciones, tengo claro que aprobaré todas y cada una de las asignaturas de la vida. No me cabe la menor duda.

El resumen de este año 2013 es que el poder está en mis manos, las respuestas, las llaves, la sabiduría… lo podemos llamar de mil maneras pero no volveré a buscarlo fuera… porque lo que tenía que hacer era mirar dentro de mí. A veces nos cuesta hacer introspección porque no siempre nos gusta lo que vemos, pero hay que aceptarse, con lo bonito y con lo feo, porque no somos perfectos y también en nuestros defectos se esconde la belleza.
Asomaros ahí dentro y descubrir vuestra esencia, porque sólo a partir de ese reconocimiento podemos elegir el camino correcto. En mi camino se cruzaron hace unos meses personas como Marta Yuste o Carmen Cebriá y siento que me han ayudado a ubicarme un poco más en este mundo en el que vivimos. No pierdas la oportunidad de estar más cerca de lo que eres... porque tratar la emoción sana el cuerpo y la mente. ¡Está comprobado!
¡Feliz 2014!

lunes, 28 de octubre de 2013

Yo soy... ¿Quién soy?



Hace unos días Marta Yuste, Directora General del Grupo Akro, me invitó a conocer a Carmen Cebriá, Maestra en Reiki desde el año 2000, con 15 años de experiencia en terapia emocional y energética, y creadora del Método ‘Conciencia Yo Soy’.
Me habló maravillas de su capacidad para reconectar a las personas con su verdadera esencia, y no me lo pensé dos veces; la llamé y pedí cita para tener una sesión con ella en Akro Madrid.
Me presenté ante Carmen con pocos datos, sin conocer apenas su metodología, pero eso sí, con la mente muy abierta para absorber todo lo que pudiera decirme.
Sin una motivación, ni un malestar concreto, me puse en sus manos absolutamente receptiva. ‘Conciencia Yo Soy’ es un aprendizaje vital para conocer, sentir e integrar nuestros 4 cuerpos: físico, mental, emocional y el Yo Soy.
Me pareció perfecto empezar mi experiencia en Akro tomando conciencia de quién soy, qué soy y qué proyecto, algo que, por raro que parezca, no siempre coincide. Al fin y al cabo, como me dijo Carmen, todos llevamos dentro un gran actor.
Carmen me ofreció herramientas para conocerme mejor, invitándome a observar mi realidad desde la calma, la respiración, la meditación, permitiéndome ser más intuitiva y dejando de lado el ego, para darle protagonismo al corazón.
Sus manos transmiten mucha paz, mucho amor, y además, a medida que avanza la sesión, sientes cómo despierta tu potencial, cómo te ayuda a conectarte con tu verdadera esencia y cómo te abre los ojos a sentimientos, emociones y situaciones no resueltas, que aparcamos, o dejamos en el congelador para evitar el sufrimiento.
En pleno siglo XXI, la gestión de lo emocional sigue siendo nuestro punto débil… cuidamos nuestro cuerpo, nuestra mente, nos creemos en forma y en plenitud, hacemos un millón de cosas al día, pero a veces no le dedicamos ni cinco minutos a nuestros sentimientos. Eso nos lleva a vivir en un desequilibrio constante, a sentirnos tristes y apagados sin saber el motivo, y a canalizar muy mal nuestra energía.
Ahora, después de conocer a Carmen, sé que no es casual que mi primer contacto terapéutico con Akro fuera ella… tenía que conectarme conmigo y ser consciente de que aún me queda mucho trabajo personal por hacer, a la par que con mi cuerpo físico, pues es ahí donde percibimos nuestros estados emocionales, y donde creamos malestares y dolencias que nos indican lo que nos ocultamos o negamos a nosotros mismos. Para trabajar esa idea global del individuo, Akro es el lugar perfecto porque sus profesionales creen y defienden la necesidad de abarcar esa totalidad cuerpo-mente-emoción.
Hoy soy más consciente de mi realidad actual, vivo el presente, detecto con más facilidad los momentos de estrés e intento liberarme de juicios, críticas, culpas, emociones o sentimientos inconscientes que nos van minando por dentro y nos separan de nuestro camino.
La mayoría de las veces no encontramos respuestas al cansancio, a las enfermedades, los problemas de pareja, los conflictos laborales y personales… y la clave, casi siempre, está en nosotros mismos. La cosa está en que es más fácil echar balones fuera, que mirar hacia dentro y entrar en las habitaciones que hemos preferido cerrar y llenar de polvo. Limpiar casi siempre da pereza, ya sea por fuera, o por dentro… pero cuando uno se decide, y se pone, la satisfacción de verlo todo reluciente no tiene precio…
Carmen nos invita a limpiarnos, a coger el trapo y la fregona y a sanarnos desde el amor, Amor en mayúsculas y bien entendido, el que empieza por uno mismo y se vive y comparte con el otro.
Ella es sólo un vehículo que hace que te sientas más libre, te ayuda a romper cargas e interferencias que nos proyectan familiares, amigos, parejas y personas con las que tenemos vínculos emocionales que no siempre son positivos. Cortar con esos lazos que nos impiden avanzar es sinónimo de libertad.
Durante las dos horas que compartí con ella lloré, reí, me emocioné, buceé en mi interior y fui consciente de que soy mucho más de lo que creo que soy. Me puso el ejemplo perfecto, sacó una matrioska y me dijo, ¿ves esta muñeca grande Anabel?… pues eres tú… y abriéndola empezó a extraer de esa primera muñequita de madera un montón de réplicas cada vez más chiquititas… cuando sacó la última, apenas una veinteava parte de la grande, me miró con afecto y me dijo “Ana, no te conformes con ser una miniatura de ti misma”.
De repente esa fila de muñecas cobró sentido y muy emocionada le di las gracias a Carmen por ser capaz, sin conocerme de nada, de darme mensajes tan contundentes.
Intentaré tener los ojos y el corazón bien abiertos para mantener este nuevo estado de consciencia y no volver a sentir que soy una sombra de mí misma.